miércoles, 7 de diciembre de 2011

Ellas.

Son la historia de mi vida. Me han visto caer y han sabido levantarme. Me han visto llorar y han sabido sacarme una sonrisa. Me han visto enamorarme de algún hijo de puta y me han hecho abrir los ojos. Me han falseado y me han hecho darme cuenta de las personas que de verdad merecen la pena. Me han hecho saber quién me ha utilizado para no estar sólo y me han enseñado a distinguir entre lo "bueno y lo malo". Conocen todas y cada una de mis virtudes y también todos y cada unos de mis defectos. Saben desde mi principio hasta mi final.

Cuántas personas se quedan atrás a lo largo del camino, de la vida, cuántas te dejan tirada, cuántas otras te ayudan, luego te apuñalan. Algunos te aconsejan, te critican. Otros quizás te soporten, o son el mayor obstáculo del camino. Vosotras, sin embargo, seguís aquí al pie del cañón, apoyandome como siempre.

Vuelvo a sentarme en frente de la vieja televisión, con la mirada perdida en la tarima. No puedo explicar lo que siento.Cada vez que las veo mis ojos tienen que reprimir las lágrimas, lágrimas de felicidad. Mi boca esboza una ancha sonrisa, hasta el punto de hacerme daño en la mandíbula. El corazón palpita fuertemente dentro de mi pecho, a punto del infarto. ¿Cuándo dejará de pasarme eso?Creo que nunca. Mi vida ha sufrido un gran cambio con ellas. Parece que ahora soy más feliz, he encaminado mi vida hasta un equilibrio perfecto. Sigo equivocándome en muchas cosas, pero cuando antes me enfadaba conmigo misma por hacerlo mal, ahora me río.Una parte de mi mente, además del subconsciente, nunca para de pensar en ellas porque, obviamente,son el centro de mi existencia, la razón por la que vivo y existo.Pienso en un futuro próximo y me imagino, pienso en un futuro lejano, muy lejano, y me imaginó con todas ellas, pienso en el presente, y estoy con ellas… Pero no es obsesión, es amor.No puedo explicar con palabras qué es esta enfermedad, sólo las causas: sonrisas, miradas, sentimientos, alegrías, lágrimas, perdones, soledad, felicidad…Y es que no puedo vivir sin esas persona. Porque me encanta verles sonreír, porque necesito que sean felices, porque me alegro cuando se alegran, porque sus miradas siempre me encantan, porque cuando apenas me rozan la piel siento un escalofrío, porque cuando me besan en la mejilla soy la persona más feliz del mundo.
Vuelvo a sentarme en frente de la vieja televisión, con la mirada perdida en la tarima. Sigo sin poder explicar lo que siento.

Una amistad es un pacto, un contrato tácito, un acuerdo de palabra sin palabras. Cuando estamos juntas no le tengo miedo a nada.
Saber que nadie te va a soltar la mano no tiene precio, ni hay que decirlo, es un pacto silencioso.

Podría estar un año contándote las cosas que hicieron por mí y sin esperar nada a cambio. Cuando alguien es tu amigo de verdad, tus problemas son sus problemas, si tú sufres tu amigo también sufre, si tú necesitas ayuda, ellos son los que están. Un amigo no te deja en banda y no especula si le conviene estar o no contigo, un amigo esta, esta y siempre al pie del cañón. Puedes ir y venir, puedes pelearte una y mil veces, pero la amistad va mas allá de eso. Es como un lazo transparente que te une de por vida... así que gracias amigas.

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